Se dice que los antiguos Paracas realizaban una práctica para deformar los cráneos de sus habitantes colocando tablillas presionadas con una soga. En el Museo Arqueológico de Lima o en el de Ica, se puede apreciar una importante colección de estos cráneos.
Recientemente he leído ANTIGÜEDADES PERUANAS escrito por MARIANO RIVERO (1855). En su libro, Rivero afirma haber examinado muchos de estos cráneos y en especial uno de una momia de una mujer embarazada con un feto que presenta la misma deformidad en el cráneo, por lo que sería imposible aplicarle la técnica de la presión. Esto demostraría según Rivero que el cráneo alargado se deba a una rara mutación genética transmitida de generación en generación.

Dibujo de feto de 7 meses con el cráneo alargado examinado por el Dr. Outrepont en el S.XIX (Fuente: Antigüedades Peruanas de M.Rivero)
La verdadera razón de la deformidad podría descubrirse estudiando el ADN de las momias en busca de algún gen responsable del alargamiento de la cabeza.