No hay nada parecido a las pirámides de Caral en toda América. Con una antigüedad estimada de 5.000 años, Caral se ha convertido en la cuna de civilización del antiguo Perú, pero se sabe muy poco de la gente que vivía en la antigua ciudad.
Resulta misterioso que no se encontrase ningún cuerpo momificado ni tumba en todo el complejo arqueológico, ya que la práctica de la momificación de los muertos fue bastante difundida en la cultura andina y se remonta a los 9000 años AC (momias de Chinchorro). Supongo que los pobladores de la cultura Caral incineraban a los difuntos en algún ritual que practicaban en hornos circulares abiertos que se encuentran dispersos en varios puntos del complejo. De ser cierta esta teoría, Caral sería la única cultura peruana conocida que incineraba a sus muertos, y ello quizás esté ligado a la existencia de una religión que desconozcamos.
En Végueta hay un pequeño pero interesante museo con algunos objetos encontrados en las excavaciones. La cultura Caral (o Norte Chico) desconocía la cerámica y sólo se han encontrado figuras de arcilla sin cocer. Muchas de ellas llaman la atención por los rasgos asiáticos de sus personajes, algunos muy finamente logrados.
¿Será Caral el resultado de una oleada migratoria llegada desde el lejano oriente en un pasado muy remoto? ¿O será la primera civilización autóctona peruana? Ruth Shady sostiene que sí. La riqueza del valle de Supe y los bondadosos recursos marítimos de la costa hicieron posible que los antiguos pobladores decidieran crear los primeros asentamientos y ciudades del antiguo Perú.


