Skip navigation

Navegar con Google Earth por el departamento de Amazonas es asomarse a un mundo perdido lleno de tierras de cultivo abandonadas. Se estima que la población de la cultura Chachapoyas alcanzó los 400.000 individuos, y que en poco tiempo tras la conquista inca y luego española, se redujo a 30.000 habitantes.

Él área cultivada del departamento de Amazonas es hoy en día de 175.000 hectáreas, sin embargo un vistazo por sus montañas revela que el área abandonada de cultivo es -siendo cautos- quizás 3 veces mayor. 500.000 hectáreas de cultivo pueden dar de alimentar a una población de 5 millones de individuos (estimando que 100 hectáreas produzcan comida para 1.000 personas). Difícil saber la población exacta de esta cultura, pero el descalabro demográfico tuvo que tener dimensiones apocalípticas.

De los cultivos abandonados, rescato estas curiosas imágenes que muestran miles de círculos dispuestos simétricamente. Probablemente sean cultivos de café o alguna planta similar.

Puntos cerca a Levanto

Puntos cerca a Levanto

Puntos misteriosos en montaña

puntos_misteriosos_levanto

Una montaña repleta de cultivos simétricos. ¿Plantaciones recientes o del pasado?

 

puntos_misteriosos

Parece

Este curioso paisaje en lo alto de una montaña parece más un error de Google Earth que un cultivo de café.

Existe un hueso del cráneo llamado interparietal o “hueso inca” con una alta incidencia en la población americana, y sobre todo, en los Andes centrales. Nuestro cráneo está formado por distintos huesos como si se trataran de placas tectónicas , que a medida que uno crece pueden suturar y hacerse más tenues.

huesoinca

La mayor parte de los humanos no tienen este hueso, pero está presente en todos los grupos étnicos del mundo. Exactamente el 1% de la población tiene el “hueso inca”, pero en las momias preincaicas, la presencia del hueso triangular interparietal alcanza el 25% o más, por eso su nombre.

huesos_convento_sanfrancisco

Recuerdo en una visita hace mucho tiempo a las catacumbas del convento de San Francisco en Lima, una macabra visión con miles de cráneos apilados. El guía de entonces, nos contó que para diferenciar los cráneos españoles de los indígenas simplemente había que fijarse en el triángulo de atrás. La presencia del triángulo era signo inequívoco de que el infortunado cráneo pertenecía a un indígena.

La presencia del “hueso inca” en realidad tiene un origen muy lejano. No se desarrolló dentro del territorio americano debido a una mutación genética, sino todo lo contrario, la mutación genética fue la desaparición del hueso. En algún momento de nuestro largo viaje genético el “hueso inca” desapareció, y aquel “marcador genético” fue pasado de generación en generación hasta nuestros días. Un cambio presente en todo el planeta solo puede haber tenido lugar hace mucho tiempo, quizás hace más de 50.000 años (uno de los marcadores genético más antiguos es el M45 y se calcula tiene 40.000 años).

El estudio más amplio sobre la incidencia del hueso inca en la población mundial -Tsunhiko Hanihara y Hajime Ishida (2001)- afirma que las regiones o países con mayor incidencia de “huesos inca” en sus poblaciones son Japón (4,4% incidencia), la costa oeste norteamericana (11,7%), Perú (8,2%), el oeste africano (12,73%), y los esquimales de Groenlandia (6%).

No hay suficientes datos para concluir que hubo una migración con el gen del “hueso inca” de un clan japonés hacia el Perú hace miles de años. De momento la interrogante de por qué hay tan alta incidencia de este hueso en el Perú Antiguo y a qué clan migratorio se debe, es una incógnita.

El manuscrito Voynich es un misterioso libro escrito hace unos 500 años que contiene ilustraciones de plantas que nadie ha identificado. Está escrito en un raro alfabeto no descifrado. Aunque muchos estudiosos sostienen que se trata de un idioma inventado sin sentido y dibujos botánicos imaginarios, hay otros que sostienen que el alfabeto se puede descifrar y que está escrito con el fin de ocultar en sus páginas conocimientos de recetas, astronomía y quién sabe qué.

Pero, ¿hemos buscado lo suficiente? El hecho de ser un manuscrito europeo datado hacia finales de la Edad Media ha hecho que nadie busque plantas americanas en sus páginas, pero al ver el manuscrito Voynich es inevitable reconocer en primer lugar la planta de a yuca, con su raíz cortada y carnosa. Poniendo un poco de imaginación también la planta del camote se hace reconocible.

Quizás el manuscrito sea un documento creado en América, ¿por qué no de un esmerado cronista que intentó ocultar los nuevos conocimientos el continente para que no caiga en manos peligrosas?

¿Camote?

¿Camote?

 

giant_amazon_waterlilly_voynich

Victoria regia, la planta nacional de Guyana y con presencia en toda la amazonía sudamericana.

 

violeta_voynich

¿Violeta?

 

yuca_voynich

¿Yuca?

 

 

 

130_dibujos_animales

Miro esta imagen tomada del Proyecto Arqueológico de Sechín Bajo dirigido por el Dr. Fuchs y me imagino un antiguo amauta enseñando a escribir a sus alumnos. Nótese a la derecha un solitario cuadrado en blanco. Al lado, un cuadrado con cuatro cuadrados interiores, tres apéndices por arriba y un animal (¿perro?) sosteniendo todo a un lado. Y un poco más allá, como si fuera una evolución de unos toscos dibujos la síntesis definitiva de estos tres símbolos juntos: el cuadrado con tres hojas se convierte en una cabeza mirando hacia arriba con las tres hojas saliendo de su felina boca.

Lo realmente increíble es que esta pizarra de lodo tiene 5000 años y que casi 2000 años después, en Chavín de Huántar encontremos el mismo pictograma reproducido en el obelisco Tello.

En otro post sobre los misteriosos símbolos del obelisco jugaba a teorizar que tal vez la cabeza con las tres hojas era una palabra quechua compuesta por dos sílabas: KAY-NI (reinado). Tiene mucho más sentido que el vocablo KAY (lugar, ciudad) esté representado por un cuadrado, forma reconocible por las construcciones de Las Aldas y Sechín. Pero el cuadrado derivó en una cabeza felina mirando hacia arriba como finalmente quizás nos haya enseñado nuestro misterioso amauta de la antigüedad en la pizarra de lodo de Sechín Bajo.

 

 

 

Si en algún lugar existieran líneas similares a las de Nazca, mi candidato favorito serían los cerros de Casma. El valle de Casma es el lugar donde se originó la cultura Sechín. Navegando por Google Earth uno encuentra similitudes sobre todo con las líneas rectas y rectángulos que parecen pistas de aterrizaje de Nazca. En alguna foto se ve lo que parece ser un pez, pero no hay figuras indiscutiblemente antropomorfas como en Nazca. Hay que usar mucha imaginación. De confirmarse el hallazgo, las líneas de Casma probablemente sean mucho más antiguas que las de Nazca, ya que Sechín tiene una antigüedad de casi 4.000 años.

La zona de Casma ha sufrido mucho más que las planicies de Nazca, aunque es una zona árida y con poca lluvia, hay mucho más viento y erosión. Lo que sí es seguro, es que se pueden avistar fácilmente muchos asentamientos antiguos que aún esperan ser desenterrados como el de la última foto. Apenas empezamos a comprender la importancia del valle de Casma en nuestra historia antigua, pero navegando por las ruinas de Sechín y Las Haldas, y por las ruinas enterradas que apenas se asoman con Google Earth, la extensión de esta desconocida metrópoli supera los 20 kilómetros valle adentro  desde el puerto de Casma, y 20 kilómetros desde Sechín hasta las Haldas, por lo que su superficie de influencia daría 400 km2 de extensión. Un pequeño imperio del mundo antiguo.

casma1

He añadido contraste para apreciar mejor lo que parece ser un pez y una ala inacabada.

casma3

Extrañas líneas rectas y campos rectangulares rodeados de piedas. ¿Obra antigua o moderna?

casma2

En la foto se aprecia la “pista de aterrizaje” similar a la de Nazca.

casma4
Impresionante complejo arqueológico que espera aún ser desenterrado

casma5

Otra impresionante fortaleza amurallada al pie de un cerro. Se asemeja mucho a las Haldas (maqueta). El patio más grande tiene 100 metros de longitud, casi el doble que el de las Haldas.

Miremos el mapa de densidad mundial de 1994, cuando la población era de unos 5400 millones de personas. Excluyendo América, hace unos 15.000 años se calcula que la población de la Tierra era de 1 ó 2 millones de personas, probablemente el mapa de densidad de aquella época guardaba muchas semejanzas con el actual, con India, China, el Medio Oriente y la desembocadura del Nilo a la cabeza en densidad poblacional. Europa todavía no estaba tan densamente poblada y Siberia -como ahora- estaba casi desierta.

World_population_density_1994.png

Estadísticamente, la migración a América debió provenir de China, Japón o el sudeste asiático, pero no de Siberia. Hoy habitan la extensa región de Siberia unas 36 millones de personas sobre una superficie de 13 mil kilómetros cuadrados. Lo cual da una densidad de 3 habitantes por kilómetro cuadrado. Hace 15.000 años esta región estaría habitada por un escaso grupo de 1000 personas con demasiado territorio libre que explorar como para tener que migrar hacia América.

En cambio, se calcula que China y el sudeste asiático sumaban casi 250.000 habitantes. Quizás algún pequeño grupo amenazado por guerras de clanes, sí debió huir hacia el mar para sobrevivir.

No obstante, el corredor de Beringia sí se utilizó hace 15.000 años -o más-, y los primeros pobladores americanos lo cruzaron para conquistar América, y que contradiciendo toda lógica, seamos desciendentes del escaso grupo de 1000 individuos siberianos, y no de los 250.000 individuos chinos y del sudeste asiático (hasta que se demuestre lo contrario, claro).

¿Australia fue poblada por mar hace 40.000 años y América no, hace 15.000?

Volviendo al mapa de densidad en América, si pudiéramos pintar sólo la población indígena americana del año 1492, nos resultaría curioso notar que las zonas más densamente pobladas eran México (18 millones), América Central (12 millones) y los Andes (20 millones). Mientras que la zona cercana a Beringia, que son Estados Unidos y Canadá, sólo estaban pobladas por 3 millones de habitantes. También escapa a la lógica que el corredor de Beringia responsable de toda la descendencia americana esté casi deshabitado por completo. Mi apuesta segura sería que una migración exclusiva de Beringia convertiría a la templada California y la costa oeste de Estados Unidos en la zona más densamente poblada hace 15.000 años, pero también en el año 1492.

Sin embargo, el boom poblacional de México o Perú, me hacen pensar en migraciones que desembarcaron por mar en sus costas.

Quizás algún día descubramos que el primer grupo humano que pobló América llegó por mar, y quizás provenga de la isla de Taiwán o la Península de Malasia.

Hace 2000 años o 3000 años partió de China a América un barco de pioneros exploradores que entre sus pertenencias trajeron consigo un acompañante especial: el perro. La raza original se extinguió en China, y sólo nos quedan testimonios de estos perros por cerámicas de la dinastía Han (206 AC al 220 DC). El descendiente directo de este remoto perro chino se convertiría en el perro sin pelo del Perú, emparentado con el perro Xoloitzcuintle en México y con el crestado chino, su descendiente en China.

PERROCALATO

Una leyenda, transmitida por el cronista español Miguel Cabello Valboa, relata el viaje migratorio desde el lejano oriente de un gran rey de nombre Nay Lamp (de fonética indiscutiblemente asiática), cargado de una lujosa corte en balsas y versado en diversas artes y oficios. Desembarcó en Lambayeque, precisamente en la zona de los restos hallados más antiguos del perro sin pelo peruano.

La superioridad colonizadora de Nay Lamp y sus hombres sobre los nativos, dieron vida a la pujante Cultura Sicán, que después se convertiría en la Cultura Chimú, una de las más avanzadas del Perú Antiguo. El perro introducido al Perú, nunca llegaría a expandirse del todo, limitando su presencia a la costa norte del Perú.

La teoría actual del poblamiento de América obligaría a situar el origen del perro sin pelo del Perú o México con las primeras migraciones siberianas por el Estrecho de Behring hace 15.000 años. Sin embargo la aparición del perro en Perú y México ocurre casi al mismo tiempo hace unos 3000 años. ¡No hay restos de perros los 12.000 años anteriores en toda América! Esta sería una prueba irrefutable de que la aparición del perro debió darse por una ola migratoria nueva que coincidiese con la aparición del perro.

rostros

Esta novedosa migración también debió dar origen a nuevas generaciones portadora de genes asiáticos de China. También es curioso observar que muchos esculturas de la región de Lambayeque y de la Cultura Chimú muestran personas de ojos rasgados. También conviene mencionar, que el haplogrupo A, hallado ampliamente en China y Asia oriental, está mucho más extendido en la costa del Perú que en otras regiones como en América del Norte. Una migración única desde Beringia debería repartir por toda América de forma más o menos ordenada la proporción de los distintos grupos de ADN mitocondrial, pero no es el caso en la costa norte del Perú y este es un hecho de una contundencia que tiene difícil solución con el modelo migratorio americano actual.

 

 

 

 

La mayoría de las teorías migratorias remotas hacia América apoyadas en el estudio del ADN pueden explicar inequívocamente que la mayor parte de la población americana desciende de antiguos pobladores de Siberia que cruzaron por el estrecho Behring en la última gran glaciación hace alrededor de 15.000 años.

No fue una, sino quizás cuatro grandes migraciones que cargaron con el ADN mitocondrial A,B,C y D y lo llevaron desde Behring por toda América. Sin embargo, a medida que recorremos América hacia el sur partiendo de México, el ADN mitocondrial empieza a comportarse distinto, hay pequeños grupos genéticos que no encajan con Siberia, y el grupo mtADN A, muy presente por ejemplo en China, empieza a ser cada vez más dominante. Otro grupo curioso es el X, cuyo origen está en los actuales países bálticos de Lituania, Letonia y Estonia. ¿Un ADN europeo se ha colado en América por el estrello de Behring?

Tratar de limitar a cuatro las migraciones hacia América, y todas ellas durante un corto lapso de tiempo es sostener una teoría ilógica. Si bien, puede que la migración inicial haya sido la más exitosa en términos de presencia genética, es ilógico suponer que no hubieran otras olas migratorias con otros rumbos que hayan alterado el cóctel genético americano.

Misteriosas figuras de arcilla de Norte Chico

Viendo las cerámicas de Caral, uno puede imaginarse una población descendiente Taiwan o China. Quizás un pequeño grupo amenazado por guerras o invasiones decidiera embarcarse hacia Oriente simplemente porque no había otro lugar hacia donde escapar. Seguramente el viaje fue por barcos. No sabemos qué antigüedad tienen los barcos, pero sabemos que Taiwan, Filipinas o Australia son islas que ya estaban pobladas hace 30.000 años, así que quizás hace 5000 o 7000 años un grupo de barcos llegase al Perú para establecerse allí. ¿Por qué descartar migraciones por barco a América?

Los vikingos que llegaron a establecerse en América del Norte, fracasaron en incluir su ADN en el registro americano y abandonaron Terranova tras pocas generaciones viviendo allí. Sin embargo curiosamente se ha encontrado un grupo de ADN denominado C1e en Islandia, típico de indígenas americanos. Las familias portadoras no muestran evidencias de matrimonios con extranjeros en su árbol genealógico por lo que se propone que una mujer amerindia fue llevada desde América a Islandia por los vikingos.

Hubo migraciones exitosas en términos de propagación de ADN, otras menos exitosas, y puede que muchas hayan fracasado en sembrar su ADN en América -como la aventura vikinga-. Las preguntas que debemos hacernos son ¿con los nuevos descubrimientos en genética, se sostiene que todos los amerindios desciendan de los migrantes de Behring? ¿Podemos sostener una teoría de tan sólo 4 migraciones en un periodo de 15000 años? Estadísticamente no. Los humanos de la antigüedad tuvieron las mismas justificaciones para migrar que los humanos actuales: el hambre, la desesperación, la guerra. Al verse arrinconados contra el mar, probablemente muchos grupos decidieron lanzarse a la deriva en barco hacia lo desconocido. Algunos alcanzaron la costa americana, como es el caso de Caral, las islas de la Polinesia, y otros tantos otros lugares que quedan por descubrir.

 

 

 

 

 

 

 

 

Descifrando el rongo rongo

Descifrando el rongo rongo

¿Puede una isla de cinco mil habitantes desarrollar una forma de escritura por sí sola?

No. No puede, o al menos es altamente improbable. ¿De dónde surgió entonces la escritura en tablillas de madera de la Isla de Pascua?

Nadie lo sabe. Lo único que sabemos es que sólo se han hallado una veintena de tablillas de madera con jeroglíficos que son únicos en todo el mundo y que representan peces, aves, humanos y plantas. Figuras reconocibles en el pequeño ecosistema de la isla.

Nunca nadie ha descifrado el contenido exacto de las tablillas. Según la tradición oral, el legendario Hotu Matu’a trajo consigo 67 tablillas de su isla natal con los conocimientos de su tiempo, que sirvieron para civilizar y educar a los nativos.

Al menos una tablilla -llamada la tablilla Mamai- parece representar un calendario lunar. Hay algunos estudiosos que piensan que la invención de los jeroglíficos es posterior al contacto con los españoles, y que su origen está ligado a un intento de imitar los caracteres europeos por los jefes de la isla.

Es triste, pero no han habido muchos intentos para descifrar las tablillas, aunque estoy convencido de que llegará el día en que podamos leer y reconstruir un poco de la historia remota de la Polinesia.

En un osado -y optimista- intento por descifrar el misterio, reuní todos los caracteres de las tablillas hasta agruparlos en grupo de 16 caracteres similares. Con un diccionario rongo rongo intenté hacer todas las combinaciones posibles asignando vocales y consonantes a los símbolos, pero no obtuve nada inteligible.

De haberlo conseguido probablemente este post se hubiese convertido en un episodio de The History Channel y hubiese podido conocer la isla de Pascua mientras se filmara. Pero estoy convencido de que mucha gente talentosa con la que me he cruzado en el mundo laboral y dedicada al análisis de datos, los algoritmos y las matemáticas podrían resolver el enigma si se lo propusiesen.

De todos los cronistas españoles que llegaron al nuevo mundo entre los siglos XVI y XVII, el más misterioso de todos por sus relatos es Fernando Montesinos.

Su crónica Memorias Antiguas Historiales y Políticas del Perú se editó por primera vez en castellano en 1882 y cobró relativa popularidad en su tiempo por su osada cronología de más de 100 reyes incas que gobernaron en un lapso de tiempo de más de 2000 años.

Montesinos fue tildado de fraude por contradecir la versión oficial de los 15 incas cuzqueños que tan sólo reinaron 300 años. Nunca ha sido tomado en serio por arqueólogos e historiadores modernos. El relato de su crónica empieza diciendo que los antiguos peruanos eran descendientes de Ofir, nieto del Noé bíblico.

 ¿Quién fue Montesinos?

Hay muy poca información sobre la vida de Montesinos, pero de sus trabajos se deduce que fue un hombre muy culto y muy religioso. Su crónica está plagada de detalles que no aparecen en ninguna otra crónica, como eclipses de sol de varios días. Al leerlo es inevitable notar el empeño por emparentar hechos históricos de la Biblia con la historia del Perú Antiguo.

Fue un cronista tardío, estuvo en el Perú alrededor del año 1630. Probablemente tuvo a mano otras versiones de la historia que no se parecían a las oficiales del Cuzco. Historias que podrían provenir de otras ciudades importantes, quizás antiguas capitales de los incas.

El trabajo de un cronista que trabajaba para la corona española era un oficio extenuante. Debía informar directamente al rey de España de la situación de su nuevo reino en América. Sus obras eran el resultado de muchos años de viajes y recopilación de información. Se sabe que producían tres copias manuscritas de sus crónicas: una para el rey de España, otra para el Virrey del Perú y una tercera copia guardada en la Biblioteca de Lima.

Cuando uno piensa en los años de dedicación de su obra y el destinatario final a quien iba dirigido el trabajo: el rey, es razonable pensar que la asombrosa cronología inca no haya sido una invención sino un trabajo muy minucioso.

Manco Capac ¿el primer inca?

Todos los cronistas coinciden en atribuir a Manco Capac el título del primer rey inca del Antiguo Perú. Pero mientras los investigadores actuales lo sitúan en el año 1200 DC, nuestro cronista misterioso lo ubica mucho más allá en el tiempo, alrededor del año 2000 AC.

Reescribamos la historia: los incas cuzqueños fueron 14. Los amautas tuvieron cuidado especial en enseñar a los nobles del Cuzco los nombres, las hazañas y las obras de los 14 reyes cuzqueños, pero se esforzaron en ocultar a los incas que no llegaron a reinar en el Cuzco: una parte importante de estos reyes gobernaron probablemente lo que hoy conocemos como la cultura Wari en Ayacucho.

Si Fernando Montesinos tiene razón, habría que buscar mucho más atrás en el tiempo al legendario al Manco Capac, probablemente tan atrás como en las culturas Chavín o Tiahuanaco.

Si Fernando Montesinos tiene razón, habría que buscar mucho más atrás en el tiempo al legendario  Manco Capac, probablemente tan atrás como en las culturas Chavín o Tiahuanaco.

¿Por qué alguien borraría de un plumazo la historia anterior al Cuzco?

Sigamos: Los chancas (herederos de los Wari) tuvieron guerras constantes con los incas del Cuzco durante siglos. ¿Se debió quizás a una pelea por la corona inca similar a la que tuvieron los hermanos Huáscar y Atahualpa, pero 300 años antes?

La historia la escriben los vencedores y en caso de haber existido una pugna dinástica, ya sabemos quién salió airoso de la contienda.

Yendo más lejos, puede que la cultura Tiahuanaco o Chavín de antigüedad de 3000 a 4000 años, sean las que guarden el secreto de los primeros incas. Es curioso que en todas las leyendas del lago Titicaca esté ligado al origen de Manco Capac. Puede que Manco Capac sea el único inca no cuzqueño de la lista oficial.

Quizás en un futuro cercano podamos demostrar que los gobernantes Wari y los gobernantes Incas pertenecían a un mismo linaje, como deducimos de lo expuesto por la crónica de Montesinos, si analizáramos el ADN de las recientemente descubiertas tumbas reales Wari y la tumba de Paullo Inca, uno de los últimos incas del Vilcabamba que fue sepultado bajo una cripta en la Iglesia del barrio de San Cristóbal en el Cuzco, y cuyo hallazgo debemos a María del Carmen Martín Rubio.