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La mayoría de las teorías migratorias remotas hacia América apoyadas en el estudio del ADN pueden explicar inequívocamente que la mayor parte de la población americana desciende de antiguos pobladores de Siberia que cruzaron por el estrecho Behring en la última gran glaciación hace alrededor de 15.000 años.

No fue una, sino quizás cuatro grandes migraciones que cargaron con el ADN mitocondrial A,B,C y D y lo llevaron desde Behring por toda América. Sin embargo, a medida que recorremos América hacia el sur partiendo de México, el ADN mitocondrial empieza a comportarse distinto, hay pequeños grupos genéticos que no encajan con Siberia, y el grupo mtADN A, muy presente por ejemplo en China, empieza a ser cada vez más dominante. Otro grupo curioso es el X, cuyo origen está en los actuales países bálticos de Lituania, Letonia y Estonia. ¿Un ADN europeo se ha colado en América por el estrello de Behring?

Tratar de limitar a cuatro las migraciones hacia América, y todas ellas durante un corto lapso de tiempo es sostener una teoría ilógica. Si bien, puede que la migración inicial haya sido la más exitosa en términos de presencia genética, es ilógico suponer que no hubieran otras olas migratorias con otros rumbos que hayan alterado el cóctel genético americano.

Misteriosas figuras de arcilla de Norte Chico

Viendo las cerámicas de Caral, uno puede imaginarse una población descendiente Taiwan o China. Quizás un pequeño grupo amenazado por guerras o invasiones decidiera embarcarse hacia Oriente simplemente porque no había otro lugar hacia donde escapar. Seguramente el viaje fue por barcos. No sabemos qué antigüedad tienen los barcos, pero sabemos que Taiwan, Filipinas o Australia son islas que ya estaban pobladas hace 30.000 años, así que quizás hace 5000 o 7000 años un grupo de barcos llegase al Perú para establecerse allí. ¿Por qué descartar migraciones por barco a América?

Los vikingos que llegaron a establecerse en América del Norte, fracasaron en incluir su ADN en el registro americano y abandonaron Terranova tras pocas generaciones viviendo allí. Sin embargo curiosamente se ha encontrado un grupo de ADN denominado C1e en Islandia, típico de indígenas americanos. Las familias portadoras no muestran evidencias de matrimonios con extranjeros en su árbol genealógico por lo que se propone que una mujer amerindia fue llevada desde América a Islandia por los vikingos.

Hubo migraciones exitosas en términos de propagación de ADN, otras menos exitosas, y puede que muchas hayan fracasado en sembrar su ADN en América -como la aventura vikinga-. Las preguntas que debemos hacernos son ¿con los nuevos descubrimientos en genética, se sostiene que todos los amerindios desciendan de los migrantes de Behring? ¿Podemos sostener una teoría de tan sólo 4 migraciones en un periodo de 15000 años? Estadísticamente no. Los humanos de la antigüedad tuvieron las mismas justificaciones para migrar que los humanos actuales: el hambre, la desesperación, la guerra. Al verse arrinconados contra el mar, probablemente muchos grupos decidieron lanzarse a la deriva en barco hacia lo desconocido. Algunos alcanzaron la costa americana, como es el caso de Caral, las islas de la Polinesia, y otros tantos otros lugares que quedan por descubrir.

 

 

 

 

 

 

 

 

Descifrando el rongo rongo

Descifrando el rongo rongo

¿Puede una isla de cinco mil habitantes desarrollar una forma de escritura por sí sola?

No. No puede, o al menos es altamente improbable. ¿De dónde surgió entonces la escritura en tablillas de madera de la Isla de Pascua?

Nadie lo sabe. Lo único que sabemos es que sólo se han hallado una veintena de tablillas de madera con jeroglíficos que son únicos en todo el mundo y que representan peces, aves, humanos y plantas. Figuras reconocibles en el pequeño ecosistema de la isla.

Nunca nadie ha descifrado el contenido exacto de las tablillas. Según la tradición oral, el legendario Hotu Matu’a trajo consigo 67 tablillas de su isla natal con los conocimientos de su tiempo, que sirvieron para civilizar y educar a los nativos.

Al menos una tablilla -llamada la tablilla Mamai- parece representar un calendario lunar. Hay algunos estudiosos que piensan que la invención de los jeroglíficos es posterior al contacto con los españoles, y que su origen está ligado a un intento de imitar los caracteres europeos por los jefes de la isla.

Es triste, pero no han habido muchos intentos para descifrar las tablillas, aunque estoy convencido de que llegará el día en que podamos leer y reconstruir un poco de la historia remota de la Polinesia.

En un osado -y optimista- intento por descifrar el misterio, reuní todos los caracteres de las tablillas hasta agruparlos en grupo de 16 caracteres similares. Con un diccionario rongo rongo intenté hacer todas las combinaciones posibles asignando vocales y consonantes a los símbolos, pero no obtuve nada inteligible.

De haberlo conseguido probablemente este post se hubiese convertido en un episodio de The History Channel y hubiese podido conocer la isla de Pascua mientras se filmara. Pero estoy convencido de que mucha gente talentosa con la que me he cruzado en el mundo laboral y dedicada al análisis de datos, los algoritmos y las matemáticas podrían resolver el enigma si se lo propusiesen.

De todos los cronistas españoles que llegaron al nuevo mundo entre los siglos XVI y XVII, el más misterioso de todos por sus relatos es Fernando Montesinos.

Su crónica Memorias Antiguas Historiales y Políticas del Perú se editó por primera vez en castellano en 1882 y cobró relativa popularidad en su tiempo por su osada cronología de más de 100 reyes incas que gobernaron en un lapso de tiempo de más de 2000 años.

Montesinos fue tildado de fraude por contradecir la versión oficial de los 15 incas cuzqueños que tan sólo reinaron 300 años. Nunca ha sido tomado en serio por arqueólogos e historiadores modernos. El relato de su crónica empieza diciendo que los antiguos peruanos eran descendientes de Ofir, nieto del Noé bíblico.

 ¿Quién fue Montesinos?

Hay muy poca información sobre la vida de Montesinos, pero de sus trabajos se deduce que fue un hombre muy culto y muy religioso. Su crónica está plagada de detalles que no aparecen en ninguna otra crónica, como eclipses de sol de varios días. Al leerlo es inevitable notar el empeño por emparentar hechos históricos de la Biblia con la historia del Perú Antiguo.

Fue un cronista tardío, estuvo en el Perú alrededor del año 1630. Probablemente tuvo a mano otras versiones de la historia que no se parecían a las oficiales del Cuzco. Historias que podrían provenir de otras ciudades importantes, quizás antiguas capitales de los incas.

El trabajo de un cronista que trabajaba para la corona española era un oficio extenuante. Debía informar directamente al rey de España de la situación de su nuevo reino en América. Sus obras eran el resultado de muchos años de viajes y recopilación de información. Se sabe que producían tres copias manuscritas de sus crónicas: una para el rey de España, otra para el Virrey del Perú y una tercera copia guardada en la Biblioteca de Lima.

Cuando uno piensa en los años de dedicación de su obra y el destinatario final a quien iba dirigido el trabajo: el rey, es razonable pensar que la asombrosa cronología inca no haya sido una invención sino un trabajo muy minucioso.

Manco Capac ¿el primer inca?

Todos los cronistas coinciden en atribuir a Manco Capac el título del primer rey inca del Antiguo Perú. Pero mientras los investigadores actuales lo sitúan en el año 1200 DC, nuestro cronista misterioso lo ubica mucho más allá en el tiempo, alrededor del año 2000 AC.

Reescribamos la historia: los incas cuzqueños fueron 14. Los amautas tuvieron cuidado especial en enseñar a los nobles del Cuzco los nombres, las hazañas y las obras de los 14 reyes cuzqueños, pero se esforzaron en ocultar a los incas que no llegaron a reinar en el Cuzco: una parte importante de estos reyes gobernaron probablemente lo que hoy conocemos como la cultura Wari en Ayacucho.

Si Fernando Montesinos tiene razón, habría que buscar mucho más atrás en el tiempo al legendario al Manco Capac, probablemente tan atrás como en las culturas Chavín o Tiahuanaco.

Si Fernando Montesinos tiene razón, habría que buscar mucho más atrás en el tiempo al legendario  Manco Capac, probablemente tan atrás como en las culturas Chavín o Tiahuanaco.

¿Por qué alguien borraría de un plumazo la historia anterior al Cuzco?

Sigamos: Los chancas (herederos de los Wari) tuvieron guerras constantes con los incas del Cuzco durante siglos. ¿Se debió quizás a una pelea por la corona inca similar a la que tuvieron los hermanos Huáscar y Atahualpa, pero 300 años antes?

La historia la escriben los vencedores y en caso de haber existido una pugna dinástica, ya sabemos quién salió airoso de la contienda.

Yendo más lejos, puede que la cultura Tiahuanaco o Chavín de antigüedad de 3000 a 4000 años, sean las que guarden el secreto de los primeros incas. Es curioso que en todas las leyendas del lago Titicaca esté ligado al origen de Manco Capac. Puede que Manco Capac sea el único inca no cuzqueño de la lista oficial.

Quizás en un futuro cercano podamos demostrar que los gobernantes Wari y los gobernantes Incas pertenecían a un mismo linaje, como deducimos de lo expuesto por la crónica de Montesinos, si analizáramos el ADN de las recientemente descubiertas tumbas reales Wari y la tumba de Paullo Inca, uno de los últimos incas del Vilcabamba que fue sepultado bajo una cripta en la Iglesia del barrio de San Cristóbal en el Cuzco, y cuyo hallazgo debemos a María del Carmen Martín Rubio.

Hace pocas semanas se publicó en Science el descubrimiento en Arequipa de un asentamiento humano con 12.000 años de antigüedad a más de 4.000 metros de altitud. El sorprendente hallazgo ubicado la cuenca de Pucuncho obliga a replantearse el origen del poblamiento de América.

El consenso de una única migración por Behring que dio vida a la cultura Clovis se tambalea. Es impensable que los pobladores de Pucuncho sean descendientes de los Clovis. Aún no se han encontrado huesos para analizar, sino sólo herramientas de piedra y cerámica (aunque éstas daten de periodos más recientes).

¿Si los Pucuncho no proceden de los Clovis, de dónde vienen?

Es probable que una ola migratoria similar a la de Behring haya llegado a la costa peruana o chilena por mar desde la Polinesia hace 15.000 años. Hemos subestimado a los antiguos humanos descartando que pudiesen viajar por barcos, pero lo cierto es que Filipinas e Indonesia fueron habitadas por mar mucho antes, quizás hace 30.000 años.

Aunque el artículo se limita a dar cuenta de los hallazgos, tímidamente se desliza la idea de que quedan muchos asentamientos aún por descubrir en las alturas de los Andes de antigüedades remotas.

Herramientas de piedras halladas en  Cuncaicha y Pucuncho. Imagen para Science cortesía del equipo de arqueólogos: Kurt Rademaker, Gregory Hodgins, Katherine Moore, Sonia Zarrillo, Christopher Miller, Gordon R. M. Bromley, Peter Leach, David A. Reid, Willy Yépez Álvarez y  Daniel H. Sandweiss

Herramientas de piedras halladas en Cuncaicha y Pucuncho. Imagen publicada en Science por el equipo de arqueólogos: Kurt Rademaker, Gregory Hodgins, Katherine Moore, Sonia Zarrillo, Christopher Miller, Gordon R. M. Bromley, Peter Leach, David A. Reid, Willy Yépez Álvarez y Daniel H. Sandweiss

¿Por qué vivir a 4.500 metros sobre el nivel del mar?

Pucuncho me recuerda a los Uros. ¿Por qué los Uros elegirían vivir en un lugar tan inhóspito como unas islas artificiales en el Titicaca a casi 4.000 metros de altura? Probablemente no tuvieron otra opción. La meseta del Collao fue habitada por una civilización avanzada hace más de 3.000 años, y luego de colapsar la región fue habitada por aymaras e incas que mantuvieron aislados a los uros en sus islas flotantes.

De modo similar, los Pucuncho quizás hayan sido obligados a migrar a zonas altas por pobladores de zonas más bajas de mayor poder que tenían bajo su control el valle del río Ocaña por un lado, y Majes por otro, “acorralándolos” cerca al nevado Coropuna. Lo curioso es que los Pucuncho -como los uros- vivieron en su aislamiento por milenios. Las 35 muestras analizadas por el equipo de arquéologos muestran una antigüedad que oscila entre los 4.000 y 12.000 años, certificando un poblamiento continuo.

¿Y ahora qué?

No sabemos quién ganará la guerra por descubrir el origen del hombre americano: la arqueología o la genética. Lo que está claro que la comunidad científica debe redibujar el mapa del poblamiento americano y proponer varias olas migratorias incluyendo la vía marítima. Recomiendo leer mi anterior post sobre una simulación estadística de las posibles olas migratorias.

En el año 2012 migraron 2,3 millones de personas a Jordania huyendo de la guerra  civil en Siria.  Algunos migrarán en el futuro hacia otros destinos, otros volverán a Siria cuando las cosas mejoren y probablemente un grupo grande se instale definitivamente en su nuevo país por muchas generaciones.

Las migraciones cambian constantemente la historia de las naciones. Algunas son ocasionadas por guerras como la de Siria, otras por pobreza y otras por desastres naturales como terremotos, volcanes o huracanes. Todas tienen como objetivo común mejorar el bienestar del individuo que migra, y así ha ocurrido desde principios de la humanidad.

Se estima que el 3,3% de la población mundial es migrante (232 millones de personas). Cada año migran entre 15 y 30 millones de personas en todo el mundo.

 

¿Y si el 3,3% de la población mundial fuese migrante desde el principio de los tiempos?

Hagamos un experimento. Supongamos que el 3,3% de la población migrante sea una constante en la humanidad sin importar el año que miremos (2012, 1492,  -2000 ó -15.000).

Si hace 15.000 años la población mundial fuese de 2 millones de individuos, 66.000 de ellos serían migrantes.

Ahora supongamos que esos 66.000 individuos migraron en un lapso de 50 años. Eso equivaldría a 1320 migrantes por año (o el 0,7% de la población mundial).

 

Ahora apliquemos un modelo para imitar el poblamiento de América.

Se sabe por los restos encontrados que el poblamiento de América ocurrió alrededor del año -15000. La teoría más aceptada hasta ahora es que el estrecho de Behring al congelarse sirvió de puente para que las migraciones pudieran llevarse a cabo por tierra. Sin embargo, los descubrimientos de presencia humana en Brasil, Chile, México y Estados Unidos alrededor de la misma época hacen intuir que los primeros americanos llegaron por distintos puntos del continente, no sólo desde Behring.

 

Juguemos a los dados

  • Cada año migra el 0,7% de la población.
  • En el año -15000 ya hay regiones densamente pobladas como China, Indochina, Medio Oriente o Egipto. Son en total 2 millones de personas repartidas por África, Asia y en menor medida Europa.
  • Digamos que una migración promedio se compone de 250 individuos.
  • En el año -15000 apenas habrán 5 migraciones.
  • Las migraciones más comunes son entre territorios cercanos, pero alguna vez ocurre una migración entre continentes. Para simular esto, a cada región pondremos un puntaje de “facilidad” de migración.
  • Las migraciones por mar serán mucho menos probables que las migraciones por tierra.
  • Cada año la población crece un X%, hasta llegar a los casi 350 millones de individuos en el año 1500.
  • Vamos a dividir el mundo en 50 “regiones” de similar extensión (parecidas a las de un tablero de RISK) que serán punto de partida y destino de las migraciones.
  • Podríamos usar muchas más variables pero para efectos de nuestra simulación, tenemos los datos que necesitamos.

 

¿Qué ocurre al simular estos datos en un ordenador?

Unas líneas de código de programación con muchas sentencias RANDOM dan como resultado que de las 160.000 olas migratorias simuladas por todo el mundo, al menos 1.600 (sólo el 1%) tuvieron como destino América entre los años -15000 a 1500.

A pesar de parecer un número muy pequeño, es un número mucho mayor que lo actualmente se estima. Algunas teorías osadas sólo cifran en 4 las grandes olas migratorias hacia América.

La simulación revela que todas las regiones fueron contactadas por todas las regiones cercanas posibles. La región occidental de América fue poblada desde la Polinesia, China, Rusia, Indochina y Oceanía, mientras que la región oriental fue poblada desde Escandinavia, Europa, y distintos puntos de África.

Las regiones que recibieron mayores migraciones son las que en el año 1500 tenían una mayor población: México, Centroamérica, Perú y Brasil. Alaska recibió 44 migraciones, pero muy por debajo de Brasil con 142.

La población de América es de sólo 39 millones de personas en el año 1500 comparadas a las 317 del resto del mundo.

América recibió en total 300.000 individuos en esas 1600 olas migratorias. Es ridículo pensar que un grupo migrante de 20 personas en Behring en el año -15000 haya podido convertirse en 39 millones en 16.500 años.

El flujo migratorio a América ha sido reducido pero constante. En el milenio del -15000 al -14000 sólo tuvieron lugar 14 migraciones de 1500 individuos. A medida que la población mundial crecía, las migraciones a América también, llegando a ser 119 migraciones de 26.000 individuos en milenio del -3000 al -2000.

 

Simulacion migración

Nuestro simulador por puro azar sitúa la primera migración hacia América en el año -14725 procedente de Filipinas y con destino Perú.

 

 

Consideraciones finales

Esto es simplemente una simulación. Es imposible saber con exactitud con los medios actuales el flujo migratorio por el mundo. El análisis de ADN nos puede ayudar a encontrar pistas de lo que realmente ocurrió. Simplemente propongo que  estudiando las olas migratorias actuales y suponiendo que el comportamiento humano fue similar en la antigüedad podemos inferir simulaciones como las que realicé para hacernos una idea de cómo se movió la humanidad por el mundo.

 

De interés:
Los últimos estudios genéticos sugieren múltiples migraciones:
http://paleorama.wordpress.com/2013/04/22/el-primer-poblamiento-de-america-fue-con-entradas-multiples-rapidas-y-con-largos-aislamientos/#more-34736

No cabe duda de que los antiguos polinesios llegaron a América. Al navegar de isla en isla en algún momento debieron llegar al límite del mar en el este, pero ¿llegaron a establecerse en alguna ciudad costera? Lo que conocemos como la cultura Huarco en el valle de Cañete reúne algunas pistas de lo que podría ser una colonia extranjera del antiguo Perú.

A pesar de haber sido ampliamente estudiados desde 1870 por George Squier, Middendorf (1894),  Larraburre y Unanue (1935), Alfred Kroeber (1925-26), Menzel (1971), Rostworowski (1978-80) y Joyce Marcus (1987), los Huarco siguen siendo un enigma. No sabemos qué idioma hablaban, de dónde provenían, ni por qué vivían tan aislados. La fortaleza de Huarco, su construcción más emblemática ubicada en Cerro Azul, es descrita por Cieza de León como una de las edificaciones más impresionantes del antiguo Perú, y pudo ser el puerto más importante de su época durante el  reinado Huarco entre el 1100 DC y el 1470 DC.

Curiosamente, luego de la derrota y conquista de los Huarco por los incas, la navegación polinesia cesó por completo, entrando toda la región en una especie de Edad Media sin contacto entre sus islas (léase sobre la cultura Lapita).

Los edificios de Cerro Azul no se parecen a otras ruinas costeras. Es llamativo el uso de postes de madera y la gran altura de sus muros, uno de los cuales es de piedra y no de adobe (aunque es probable que éste sea inca).

Pero lo más llamativo son algunos restos documentados por Alfred Kroeber entre 1925 y 1926. Uno de ellos es un fragmento de madera esculpida con una decoración exquisita, otro, una balanza antigua y varios cestos y cerámicas con motivos abstractos de figuras geométricas, y una curiosa estatuilla de rasgos asiáticos, parecida a otras cerámicas Nazca.

Algunos objetos documetados por Alfred Kroeber entre 1925 y 1926 en el valle de Cañete.

Algunos objetos documetados por Alfred Kroeber entre 1925 y 1926 en el valle de Cañete.

Los Huarco fueron de los pocos que se atrevieron a enfrentarse a los incas, ¿quizás confiaban en que podían contar con ayuda de gente de las islas polinesias? Lo que sí sabemos es que resistieron alrededor de cuatro años, y fueron casi aniquilados.

Suponemos también por la crónica de Pedro Sarmiento de Gamboa, que Tupac Yupanqui, el mismo inca que conquistó a los Huarco, partió en una expedición rumbo a la polinesia en la búsqueda de Aua Chumbi y Nina Chumbi. ¿Sería el puerto de Cerro Azul desde donde partió basándose en los relatos de sus pobladores? O yendo más allá, ¿sería la expedición sólo un paso más en la conquista definitiva de los Huarco? Probablemente nos falten muchos años para descifrar estos enigmas, pero quizás gracias al análisis de ADN de restos de navegantes Huarco y polinesios podamos adelantarnos y desvelar el misterio.

Para saber más:
– Huarco, Arquitectura Ceremonial en Cerro Azul: Exhaustiva investigación de Miguel Guzmán Juárez que trata de interpretar la arquitectura desde lo cultural y religioso.
– Archaelogical Explorations in Peru Part IV Cañete Valley: Libro digitalizado en el Online Archive de California y que contiene el valiosísimo trabajo de Alfred Kroeber en Cañete.

Esta semana encontré hasta tres testamentos del Virrey Manuel Amat y Junyent en el Archivo Nacional de Catalunya. El primero de ellos escrito con su propia letra, y los otros dos copias notariales. Impresionante el número de bienes listados que incluye el famoso palacio de La Virreina en las Ramblas de Barcelona y la Casa Xica en el barrio de Gràcia, que hoy no existe, ubicada en la conocida plaza de la Virreina que debe su nombre a la Casa donde vivió la “Virreina” tiempo después de morir Amat.  No hay ninguna línea dedicada a su amiga Micaela Villegas (la Perricholi). Todo lo heredó su sobrino Antonio Amat y Rocabutí, quien lo acompañó durante su gobierno en Lima hasta 1776. En otro documento consultado dentro de la misma colección de la ANC se describe al heredero como un “héroe de la caridad cristiana, no hubo beneficiencia, ni hospital que no recibiera en abundancia de la generosidad de Amat”.

Ayer me zambullí en el Archivo General de Catalunya para buscar documentos sobre el Perú y encontré un ejemplar raro del “Estado Político del Reyno del Perú”. Es un documento de 100 páginas escrito a dos columnas con letra imprenta perfectamente conservado y atribuido a Victorino Montero en 1742.

Debo confesar que fue emocionante, y consultando la red descubrí que existe una copia en la Biblioteca Nacional en Lima pero que contiene 48 páginas y tiene un título distinto, así que ignoro si el contenido de ambos sea idéntico. El libro tuvo una repercusión importante en su tiempo, ya que contiene una crítica ácida sobre la corrupción en el virreinato del Perú, y está dirigido al Rey de España.

Otro ejemplar del libro circula a la venta alegremente por Internet

Otro ejemplar del libro circula a la venta alegremente por Internet

En la Lima de 1740 todo es corrupción:
“la distancia del monarca es el peligro del dominio”

Es notable el conocimiento del autor en materia de pagos, impuestos y saqueos cometidos por autoridades de la época. El virrey (nunca citado con nombres) es pintado como el director de orquesta de un Estado mafioso confabulado con sus ministros, el clero, los oidores y la burguesía limeña. Por aquel entonces se empiezan a suceder levantamientos por todo el Perú para  derrocar el sistema con poco éxito, pero el autor quiere advertir al Rey que si las cosas siguen por ese camino sus dominios de las Indias peligran.

Como ejemplo, menciona que el virrey tiene asignados 100 soldados como guardias a los que tiene asignados un sueldo de 50 pesos al mes, pero que realmente ocupa a 50, a 20 les paga la mitad, y a otros comerciantes ricos los tiene en nómina como guardias para ser inmunes ante la ley. Suena asombrosamente actual.

“El ser reino rico no prueba que su abundancia la traiga bien repartida su gobierno” (Estado Político del Reyno del Perú)

Una inspiración para la gente ilustrada de la época

El libro se encontraba en la colección de Joan Escofet i Palau (1720), un ingeniero catalán que llegó a convertirse en general. Realizó varios viajes a América para la construcción de obras de ingeniería y edificios. La colección que consulté contiene documentos maravillosos como su cuaderno escolar escrito en latín, un cuaderno con ejercicios de algebra y muchos planos e ilsutraciones de sus obras arquitectónicas. Además contiene libros de temas diversos como la agricultura, la astronomía y un manuscrito con la descripción de un terremoto ocurrido en Cádiz y comparado con el famoso terremoto del Callao del que ya me ocuparé en otro post.

El ejemplar consultado de “Estado Político del Reyno del Perú” estuvo oculto al mundo hasta diciembre de 2012, cuando la familia Bach donó su colección al Archivo de Catalunya. Y se subtitula: “Con algunos arbitrios para su mayor aumento y mejor gobierno, que dirige a SM católica, que Dios guarde, un leal y celoso vasallo”. Algo distinto del ejemplar conocido subtitulado “Gobierno sin ley, ministros relajados, tesoros con povreza, fertilidad sin cultivo, saviduria desestimada, milicia sin honor, ciudades sin amor patricio, la justicia sin templo, hurtos por comercios, integridad tenida por locura, Rey mayor de ricos dominios, pobre de tesoros”.

Para saber más recomiendo el artículo de Roberto Katayama.

¿Realmente es posible que Túpac Yupanqui haya realizado un viaje a la Polinesia alrededor de 1450 llevando consigo 20.000 hombres? ¿O la historia puede ser una deformación de los viajes del navegante chino Zheng He traída al Perú Antiguo por mercaderes de la Polinesia?

Aunque parezca una historia demasiado osada, las coincidencias invitan a pensar e investigar más.

Zheng He fue un explorador marino chino, especialmente famoso por sus siete expediciones navales realizadas entre 1405 y 1433.  Llegó a hacer contactos con  el Sudeste asiático, Indonesia, Ceilán, Filipinas, la India, el Golfo Pérsico, la Península Arábiga y el este de África hasta el canal de Mozambique. Hay incluso investigadores que contemplan la posibilidad de que Zheng He hubiera logrado contactos con Europa. Pero eso es otra historia. ¿Cómo pudieron llegar noticias de Zheng He al Perú Antiguo?

Pedro Sarmiento de Gamboa recoge en una crónica que “andando Topa Inga Yupanqui conquistando la costa de Manta y la isla de la Puná y Túmbez, aportaron allí unos mercaderes que habían venido por la mar de hacia el poniente en balsas, navegando a la vela. De los cuales se informó de la tierra de donde venían, que eran unas islas, llamadas una Auachumbi y otra Niñachumbi, adonde había mucha gente y oro. Y como Topa Inga era de ánimos y pensamientos altos y no se contentaba con lo que en tierra había conquistado, determinó tentar la feliz ventura que le ayudaba por la mar… y… se determinó ir allá. Y para esto hizo una numerosísima cantidad de balsas, en que embarcó más de veinte mil soldados escogidos… Navegó Topa Inga y fue y descubrió las islas Auachumbi y Niñachumbi, y volvió de allá, de donde trajo gente negra y mucho oro y una silla de latón y un pellejo y quijadas de caballo…”.
Diseccionando el relato nos encontramos dos historias: la primera –y probable- narra el encuentro del inca con mercadores venidos de oriente, y la segunda –y menos probable- narra la historia del inca que parte con 20.000 soldados rumbo a las islas de los mercaderes.

Ahora volvamos a leer el relato con unos ligeros retoques:

Y como Zheng He era de ánimos y pensamientos altos y no se contentaba con lo que en tierra había conquistado, determinó tentar la feliz ventura que le ayudaba por la mar… y… se determinó ir allá. Y para esto hizo una numerosísima cantidad de balsas, en que embarcó más de veinte mil soldados escogidos… Navegó Zheng He y fue y descubrió las islas Auachumbi y Niñachumbi, y volvió de allá, de donde trajo gente negra y mucho oro y una silla de latón y un pellejo y quijadas de caballo…”.

LAS COINCIDENCIAS

LOS 20.000 HOMBRES
Zheng He reunió en su primera expedición una flota de más de 300 barcos y un total de 28.000 navegantes. Incluso Jose Antonio del Busto cree que de haber sido Tupac Yupanqui el navegante, reunir una flota así hubiese sido imposible.

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EL PELLEJO Y QUIJADAS DE CABALLO
Durante uno de los viajes de Zheng He,  el rey de Bengala decidió regalar una jirafa al rey chino, que había conseguido de Somalia en África y que tenía como mascota. Al llegar a China, los chinos creyeron que se trataba de un qilin (caballo mitológico celestial).

LA GENTE NEGRA Y EL ORO
Aunque los viajes de Zheng He no estaban destinados a capturar tesoros, se sabe que en uno de sus viajes a Java, logró conseguir 20.000 monedas de oro que exigió al rey de la isla. Tampoco hay constancia de que haya llevado gente negra consigo a la China, pero sí que se sabe que solía recoger traductores de varios países para incorporarlos a sus travesías futuras.

AUA CHUMBI Y NINA CHUMBI
Podrían ser cualquier isla visitada por Zheng He y podrían ser el lazo con el Perú Antiguo. Se sabe que la Polinesia era una zona marítima bastante activa en tiempos de Zheng He y Tupac Yupanqui y no sería del todo descabellado pensar que aquellos antiguos navegantes trajesen historias fabulosas de las exploraciones de Zheng He a los puertos donde comerciaban.

A diferencia de la cultura judía, cristiana y musulmana, en el Perú Antiguo no hubo la noción de un dios creador. La tierra, los animales y las plantas existieron desde un tiempo infinito. La suprema divinidad del mundo andino, Wiracocha, es descrito a los cronistas españoles como a un antiguo gobernante civilizador que cimentó las primeras ciudades. Si bien los antiguos peruanos adoraban al sol, la luna, al jaguar, la serpiente y otros animales como dioses, Illa Tici Wiracocha (nombre bastante largo para un dios creador) fue reconocido por muchas culturas andinas como el héroe civilizador. Se suele pensar que es el hombre de los dos báculos representado en la Puerta del Sol en Tiahuanaco, o en la Estela Raimondi de Chavín.

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Podríamos decir que Wiracocha representa el principio de la historia del mundo andino. Un punto de inflexión a partir del cual empiezan a enseñarse a las futuras generaciones todo tipo de conocimientos como la agricultura, los tejidos, las primeras construcciones en piedra, los canales. Deberíamos ubicar a Wiracocha en el origen de la civilización peruana, y en la actualidad ese origen apunta a Caral y las ciudades del Norte Chico con una antigüedad de 2.500 años A.C.

Lo extraordinario de Caral, es que se han encontrado quipus, utilizados hasta tiempos de los incas. Posiblemente sea la cuna del idioma quechua (aunque esto tardaremos en saberlo). Fernando Montesinos dice de Wiracocha que “habiendo vivido muchos años después del Diluvio, reinó más de sesenta, y murió de ciento y más años comunes, y dejó por heredero y sucesor a Manco Capac”.  ¿Manco Capac? ¿El primer inca? ¡Sí! Manco Capac no pudo reinar alrededor del año 1200 D.C. como se enseña en las escuelas peruanas, Manco Capac fue también un gobernante casi mitológico, que pudo perfectamente gobernar cientos de años atrás de lo que comunmente se cree.

Una de las ciudades de Norte Chico creció más que las otras y quizás se consolidó como la ciudad vencedora tras la caída de Caral: Sechín. En Sechín las construcciones de piedra toman más importancia con relieves que representan figuras humanas ornamentadas con ropas de animales. Alrededor del año 1.500 A.C. y 1.200 A.C. un diluvio (tsunami) barrió de la costa una de las ciudades satélites de Sechín (Las Aldas) y probablemente provocó también la caída de la ciudad. Se pueden ver los rastros del tsunami en un post anterior.

Seguramente los que abandonaron Sechín se adentraron en la selva para crear una nueva ciudad: Chavín de Huántar. En Chavín se perfeccionaron conocimientos como la cerámica, metalurgia, textilería, técnicas de regadío que ya no evolucionaron mucho más en los siglos siguientes. Podríamos ubicar aquí al héroe civilizados Wiracocha. Tampoco sabemos si en Chavín se hablaba quechua, pero resulta curioso que el llamado “quechua antiguo” provenga de Ancash, cuna de la cultura Chavín.

Lo sorprendente de Chavín, es que desarrollaron un tipo de escritura jeroglífica de la que casi no tenemos muestras. Tan sólo el Obelisco Tello presenta un patrón que puede considerarse contener un mensaje.  Hacen falta muchos años de descubrimientos jeroglíficos para poder intentar descrifrar los mensajes. Por cierto, ayudaría mucho documentar objetos precoloniales en poder de particulares. Puede que ya tengamos todas las piezas del puzzle.

Más sorprendente aún, es que Chavín fue el “Cuzco” de su tiempo. Un centro ceremonial que gobernó desde Cajamarca hasta Puno. El primer imperio del mundo antiguo andino. Puede que el cronista Fernando Montesinos haya incluido en su lista de más de 100 incas, a incas de Chavín. La relación completa de gobernantes quechuas en un lapso de tiempo de 2.000 años, podría pasar luego por la cultura Wari (el siguiente imperior transandino)  para finalizar el imperio incaico.

¿Podría ser este gobernante Wari uno de los incas descritos por Montesinos?

¿Podría ser este gobernante Wari uno de los incas descritos por Montesinos?

Poco a poco se van sucediendo descubrimientos que apuntan a un único hilo conductor de las historia andina: la dinastía gobernante puede que haya cambiado el Cuzco muchas veces de lugar, y que los incas que conocemos no sean doce o catorce, sino más de 100 quizás remontándonos hasta Caral.

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