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No cabe duda de que los antiguos polinesios llegaron a América. Al navegar de isla en isla en algún momento debieron llegar al límite del mar en el este, pero ¿llegaron a establecerse en alguna ciudad costera? Lo que conocemos como la cultura Huarco en el valle de Cañete reúne algunas pistas de lo que podría ser una colonia extranjera del antiguo Perú.

A pesar de haber sido ampliamente estudiados desde 1870 por George Squier, Middendorf (1894),  Larraburre y Unanue (1935), Alfred Kroeber (1925-26), Menzel (1971), Rostworowski (1978-80) y Joyce Marcus (1987), los Huarco siguen siendo un enigma. No sabemos qué idioma hablaban, de dónde provenían, ni por qué vivían tan aislados. La fortaleza de Huarco, su construcción más emblemática ubicada en Cerro Azul, es descrita por Cieza de León como una de las edificaciones más impresionantes del antiguo Perú, y pudo ser el puerto más importante de su época durante el  reinado Huarco entre el 1100 DC y el 1470 DC.

Curiosamente, luego de la derrota y conquista de los Huarco por los incas, la navegación polinesia cesó por completo, entrando toda la región en una especie de Edad Media sin contacto entre sus islas (léase sobre la cultura Lapita).

Los edificios de Cerro Azul no se parecen a otras ruinas costeras. Es llamativo el uso de postes de madera y la gran altura de sus muros, uno de los cuales es de piedra y no de adobe (aunque es probable que éste sea inca).

Pero lo más llamativo son algunos restos documentados por Alfred Kroeber entre 1925 y 1926. Uno de ellos es un fragmento de madera esculpida con una decoración exquisita, otro, una balanza antigua y varios cestos y cerámicas con motivos abstractos de figuras geométricas, y una curiosa estatuilla de rasgos asiáticos, parecida a otras cerámicas Nazca.

Algunos objetos documetados por Alfred Kroeber entre 1925 y 1926 en el valle de Cañete.

Algunos objetos documetados por Alfred Kroeber entre 1925 y 1926 en el valle de Cañete.

Los Huarco fueron de los pocos que se atrevieron a enfrentarse a los incas, ¿quizás confiaban en que podían contar con ayuda de gente de las islas polinesias? Lo que sí sabemos es que resistieron alrededor de cuatro años, y fueron casi aniquilados.

Suponemos también por la crónica de Pedro Sarmiento de Gamboa, que Tupac Yupanqui, el mismo inca que conquistó a los Huarco, partió en una expedición rumbo a la polinesia en la búsqueda de Aua Chumbi y Nina Chumbi. ¿Sería el puerto de Cerro Azul desde donde partió basándose en los relatos de sus pobladores? O yendo más allá, ¿sería la expedición sólo un paso más en la conquista definitiva de los Huarco? Probablemente nos falten muchos años para descifrar estos enigmas, pero quizás gracias al análisis de ADN de restos de navegantes Huarco y polinesios podamos adelantarnos y desvelar el misterio.

Para saber más:
– Huarco, Arquitectura Ceremonial en Cerro Azul: Exhaustiva investigación de Miguel Guzmán Juárez que trata de interpretar la arquitectura desde lo cultural y religioso.
– Archaelogical Explorations in Peru Part IV Cañete Valley: Libro digitalizado en el Online Archive de California y que contiene el valiosísimo trabajo de Alfred Kroeber en Cañete.

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One Comment

  1. Que bueno es encontrar tanto invetigacion de el internet y a pesar saber mas todas las culturas y a pesar. Ami me a tocado esa cultura


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