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Category Archives: Cuzco

En las bóvedas centenarias de la Biblioteca Nacional de España hay un curioso ejemplar de autor anónimo con el título “De las costumbres antiguas de los naturales del Pirú”. En la foto se puede ver el primer párrafo del libro que transcribo:

“Creyeron y dijeron que el mundo, cielo y tierra, y sol y luna fueron creados por otro mayor que ellos: a éste lo llamaron Illa Ticci, que quiere decir luz eterna. Los modernos añadieron otro nombre, que es Wiracocha, que significa Dios inmenso de Pirua, esto es, a quien Pirua, el primer poblador de estas provincias, adoró, y de quien toda la tierra e imperio tomó nombre de Pirua, que los españoles corruptamente dicen Perú o Pirú”.

Luego hay una anotación a la derecha: “Ticci es lo mismo que principium rerum fine principio”, con lo que el significado que da nuestro autor para Illa Ticci, es más bien “luz del principio de los tiempos”.

Quien haya leído a Fernando Montesinos antes de leer  esta crónica, reconocerá muchos pasajes que probablemente sirvieran de inspiración a Montesinos. Montesinos cita como fuente al padre jesuita Blas Valera, cuya obra no conocemos, pero que irremediablemente tiene que tratarse de esta crónica anónima. De hecho, esta ya es una discusión que tiene más de 100 años entre historiadores peruanos, y aunque no se sepa a ciencia cierta quién es el autor, para mí ha sido una delicia descubrir en estas 80 páginas a Blas Valera como influencia del libro más polémico de todas las crónicas peruanas: los memoriales de Fernando Montesinos.

Volviendo al origen del nombre del Perú, Blas Valera (o el cronista anónimo) dejó claro hace más de 400 años que Perú deriva de Pirua, que fue el primer hombre de “estas provincias”, una proyección del Adán bíblico. Para apoyar esta idea, el origen del nombre debió ser muy antiguo y desconocido para la mayoría de la gente en tiempos de la conquista, y Blas Valera lo rescató de “los quipus de Iutu Ynga y los de Huallpa Ynga” junto con las anotaciones de Fray Melchor Hernández (hoy perdidas).

 

 

 

Jorge von Hassel fue un explorador alemán que se enamoró del Perú y recorrió miles de kilómetros por la amazonía peruana durante varios años a principios del siglo XX. Fue un ingeniero que entregaba apuntes a la Sociedad Geográfica de Lima, con fotografías y descripciones de nuevos lugares y tribus selváticas.

Von Hassel ha dejado escrito un pequeño libro llamado “Apuntes de Viaje en el Oriente Peruano” que podría compararse a las Tradiciones Peruanas de Ricardo Palma en versión aventurera, y con el mérito de ser todas historias en primera persona.

Escribe Von Hassell en sus Apuntes del Oriente:

“Un alemán nombrado Carlos Lamp, residió por 16 largos años en el Cuzco y pueblecitos más al interior. Contrajo allí matrimonio con una joven india, la que, según tradición, descendía de una noble familia incaica. Lamp, desde un principio, fué admirador entusiasta de la cultura de los hijos del sol… forjóse, poco a poco la ilusión de restablecer el poderoso imperio que sojuzgaran los españoles. “

Pero lo más inquietante son sus apuntes publicados en la Sociedad Geográfica de Lima. Describe numerosos lugares, ríos, tribus indígenas con idiomas y costumbres y afirma con rotundidad haber descubierto Paititi cerca a Manaos, en Brasil.

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De la lectura de sus apuntes se percibe el enorme conocimiento de la zona a la que él llama “la región Vilcanota” donde estudia las poblaciones indígenas de los ríos Vilcanota, Urubamba y Ucayali. No hay una mención clara a Machu Picchu con la que podamos despejar dudas, pero hay muchas referencias a ruinas incaicas y andenes en toda la ruta desde el Cuzco hasta Camisea (en Madre de Dios).

Escribe von Hassel:

Los indios Piros tenían relación con los incas antes de la llegada de los españoles y vivían en el Alto Urubamba. Allí ayudaron a los incas a la construcción de la fortaleza de Tonquini. Atrás de Tonquini existe un sitio que llamaban antes Ayahuanca con muchas momias, y a la izquierda del Pongo existe una piedra que oculta el tesoro de los incas (Tonquini, baúl del Inca).

Mapa publicado por Mariana Mould de Pease, que fue presentado por Carl Haenel para demostrar que JM von Hassel descubrió Machu Picchu antes que Hiram Bingham. Dada la popularidad que consiguió Bingham, este recorte del New York Times parece demostrar que además hubo una pelea mediática por la autoría del descubrimiento en esos años.  Quién sabe si fue von Hassel o si Machu Picchu ya estuvo descubierta desde mucho tiempo atrás…

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A diferencia de la cultura judía, cristiana y musulmana, en el Perú Antiguo no hubo la noción de un dios creador. La tierra, los animales y las plantas existieron desde un tiempo infinito. La suprema divinidad del mundo andino, Wiracocha, es descrito a los cronistas españoles como a un antiguo gobernante civilizador que cimentó las primeras ciudades. Si bien los antiguos peruanos adoraban al sol, la luna, al jaguar, la serpiente y otros animales como dioses, Illa Tici Wiracocha (nombre bastante largo para un dios creador) fue reconocido por muchas culturas andinas como el héroe civilizador. Se suele pensar que es el hombre de los dos báculos representado en la Puerta del Sol en Tiahuanaco, o en la Estela Raimondi de Chavín.

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Podríamos decir que Wiracocha representa el principio de la historia del mundo andino. Un punto de inflexión a partir del cual empiezan a enseñarse a las futuras generaciones todo tipo de conocimientos como la agricultura, los tejidos, las primeras construcciones en piedra, los canales. Deberíamos ubicar a Wiracocha en el origen de la civilización peruana, y en la actualidad ese origen apunta a Caral y las ciudades del Norte Chico con una antigüedad de 2.500 años A.C.

Lo extraordinario de Caral, es que se han encontrado quipus, utilizados hasta tiempos de los incas. Posiblemente sea la cuna del idioma quechua (aunque esto tardaremos en saberlo). Fernando Montesinos dice de Wiracocha que “habiendo vivido muchos años después del Diluvio, reinó más de sesenta, y murió de ciento y más años comunes, y dejó por heredero y sucesor a Manco Capac”.  ¿Manco Capac? ¿El primer inca? ¡Sí! Manco Capac no pudo reinar alrededor del año 1200 D.C. como se enseña en las escuelas peruanas, Manco Capac fue también un gobernante casi mitológico, que pudo perfectamente gobernar cientos de años atrás de lo que comunmente se cree.

Una de las ciudades de Norte Chico creció más que las otras y quizás se consolidó como la ciudad vencedora tras la caída de Caral: Sechín. En Sechín las construcciones de piedra toman más importancia con relieves que representan figuras humanas ornamentadas con ropas de animales. Alrededor del año 1.500 A.C. y 1.200 A.C. un diluvio (tsunami) barrió de la costa una de las ciudades satélites de Sechín (Las Aldas) y probablemente provocó también la caída de la ciudad. Se pueden ver los rastros del tsunami en un post anterior.

Seguramente los que abandonaron Sechín se adentraron en la selva para crear una nueva ciudad: Chavín de Huántar. En Chavín se perfeccionaron conocimientos como la cerámica, metalurgia, textilería, técnicas de regadío que ya no evolucionaron mucho más en los siglos siguientes. Podríamos ubicar aquí al héroe civilizados Wiracocha. Tampoco sabemos si en Chavín se hablaba quechua, pero resulta curioso que el llamado “quechua antiguo” provenga de Ancash, cuna de la cultura Chavín.

Lo sorprendente de Chavín, es que desarrollaron un tipo de escritura jeroglífica de la que casi no tenemos muestras. Tan sólo el Obelisco Tello presenta un patrón que puede considerarse contener un mensaje.  Hacen falta muchos años de descubrimientos jeroglíficos para poder intentar descrifrar los mensajes. Por cierto, ayudaría mucho documentar objetos precoloniales en poder de particulares. Puede que ya tengamos todas las piezas del puzzle.

Más sorprendente aún, es que Chavín fue el “Cuzco” de su tiempo. Un centro ceremonial que gobernó desde Cajamarca hasta Puno. El primer imperio del mundo antiguo andino. Puede que el cronista Fernando Montesinos haya incluido en su lista de más de 100 incas, a incas de Chavín. La relación completa de gobernantes quechuas en un lapso de tiempo de 2.000 años, podría pasar luego por la cultura Wari (el siguiente imperior transandino)  para finalizar el imperio incaico.

¿Podría ser este gobernante Wari uno de los incas descritos por Montesinos?

¿Podría ser este gobernante Wari uno de los incas descritos por Montesinos?

Poco a poco se van sucediendo descubrimientos que apuntan a un único hilo conductor de las historia andina: la dinastía gobernante puede que haya cambiado el Cuzco muchas veces de lugar, y que los incas que conocemos no sean doce o catorce, sino más de 100 quizás remontándonos hasta Caral.

Hace algunos meses fue noticia mundial cuando en una entrevista con un periodista de EL PAIS reveló que había descubierto que el verdadero nombre de Machu Picchu era Patallaqta. Intrigado por la noticia y tras conocer más sobre la vida de María del Carmen Martín Rubio, la contacté para conocernos y hablar sobre la historia del Perú Antiguo y tuve el privilegio de tomarme un café con ella en un bar en el corazón del barrio gótico de Barcelona.

Su gran legado: El redescubrimiento de la Crónica Suma y Narración de los Incas de Juan de Betanzos

Conocíamos sólo 18 capítulos de la crónica. La obra se perdió y sólo se conservaba una copia fragmentaria del manuscrito que se encuentra en la biblioteca del monasterio de El Escorial. Martín Rubio descubrió la existencia de un documento que daba constancia de la venta de 100 libros antiguos a mediados del S. XX.  a la fundación Bartolomé March de Palma de Mallorca y fue tras la pista pidiendo permiso para revisar dichos documentos. Su sorpresa fue inmensa: descubrió en perfecto estado los 82 capítulos de la crónica de Betanzos. Pidió al director de la biblioteca un microfilm para poder estudiar la crónica en detalle, a lo que el director le respondió que le harían fotocopias completas del libro. Las fotocopias no resultaron ser exactas, el volumen del libro era mayor que el área de captura de las copias y ante la insistencia de Martín Rubio por obtener material fidedigno, el director -que aún ignoraba la importancia de la crónica- decidió dejarle el libro completo en préstamo para su estudio en Madrid.  Tras varios meses, publicó la primera edición de Suma y Narración completa, lo cual fue un acontecimiento mundial. La noticia del hallazgo en EL PAIS se puede consultar aquí.

– ¿Habrán más crónicas del Perú perdidas en alguna biblioteca del mundo? – le pregunté

– Cada vez que un virrey pedía un documento, se hacían tres copias. Una se quedaba allí (en Lima), otra se enviaba al rey y la tercera al Archivo de Indias. En el caso de Betanzos, el único ejemplar que quedó  por lo que fuera es el ejemplar de la Orden de los Agustinos, posiblemente un regalo del virrey Vaca de Castro.  También descubrí la crónica de Bartolomé Alvarez en manos de un coleccionista privado de Madrid.

– ¿Descubriste otro manuscrito antiguo?

Sí. Aquel coleccionista no sabía la joya que tenía. También lo tuve en casa casi un año para su estudio.

Su otro gran descubrimiento: la única tumba conocida de un inca

En el año 2007 Martín Rubio y su equipo nos dio otro gran regalo que sería una noticia mundial: el hallazgo de la tumba de Paullo Inca, uno de los incas del Vilcabamba. En el testamento del nieto de Paullo Inca, Carlos Melchor Inca, se menciona que en la iglesia de San Cristóbal del Cuzco estaban enterrados sus abuelos y su madre. En la tumba habían varios esqueletos de mujeres, niños y hasta perros, algo inédito salvo para los grandes enterramientos incas.

María del Carmen me confiesa que lo que ahora le quita el sueño es la posibilidad de explorar una segunda tumba, la de Tupac Amaru I, en otra cripta del convento de Santo Domingo. Dice que tiene preparada la expedición y contaba con los permisos para la excavación, pero que lamentablemente desde Perú se ha detenido todo.

Conversamos dos largas horas de muchos más temas, el origen de los incas, la misteriosa crónica de Fernando Montesinos, los chachapoyas, las culturas de las costa, y Francisco Pizarro, sobre quien actualmente prepara un libro donde  contará muchos secretos que aún no se conocen sobre su vida. Me confundió con un investigador, le dije que sólo soy un bloguero entusiasta de la historia antigua de mi país. Espero no haberla decepcionado. Yo por mi parte quedé enamorado de sus historias y espero que nos siga dando alegrías. “No te preocupes Maricarmen”, le dije, “lo del permiso para la tumba de Tupac Amaru seguro se desencalla pronto y será una nueva aventura maravillosa para contarnos”.

Acabo de leer con interés que María del Carmen Martín Rubio, una historiadora española, propone Patallacta como el verdadero nombre de Machu Picchu. Martín Rubio ha escrito un exquisito prólogo en la edición de la crónica de Juan de Betanzos que tengo, y como experta en el cronista  dice haber dado con la clave para descifrar el misterio del nombre de Machu Picchu en el capítulo XXXII de su “Suma y Narración de los Incas”:

Siendo ya muerto (Pachacutec) fue llevado a un pueblo que se llama Patallaqta en el que había hecho edificar unas casas donde su cuerpo fuese seputado… su cuerpo el día de hoy está en Patallacta, parece que era en vida un hombre de buena altura del cual se dice que murió a la edad de 120 años

Machu Picchu es un lugar majestuoso y digno de haber albergado al más grande de los incas. Incluso el vocablo PATA LLACTA se traduce como “el pueblo de arriba” o el “pueblo del andén”. Sin embargo no hay nada concluyente. Existen unas ruinas llamadas LLacta Pacta que fueron localizadas por Hiram Bingham en un caserío de no más de 100 casas. A diferencia de Machu Picchu, Llactapata nunca dejó de estar poblada por lo que el lugar podría conservar su nombre original desde tiempos de los incas. El lugar parece una inmensa mansión, una casa de campo digna de un gobernante inca y podría tratarse del Patallacta que describe Betanzos como lugar de descanso final de Pachacutec.

¿La Patallacta de Betanzos es la actual LlactaPata?

Entonces, ¿Machu Picchu se llamó siempre Machu Picchu?

Al llegar Hiram Bingham a las ruinas, los campesinos de la zona se las presentraron con esos nombres: Huayna Picchu y Machu Picchu. Sin embargo “PICCHU” es en quechua “CIMA” y se usa en otros casos para nombres de montañas, y en ningún caso para nombrar pueblos o ciudades. Algunos investigadores asocian Vitcos, la legendaria fortaleza que custodiaba Vilcabamba, como Machu Picchu basándonse en parecido de los vocablos “Picchu” / “Vitcos” / “Pictos”. En cualquier caso, todas estas teorías son poco convicentes. ¿Podría existir acaso otro nombre probable que haya pasado desapercibido?

Machu Picchu podría ser Caxaroma

Al igual que Martín Rubio, cogí mis libros en busca de ciudades selváticas conquistadas por Pachacutec, y esto es lo que encontré:

Cuarenta leguas de la ciudad del Cuzco, informóse (Pachacutec) en el pueblo de Caxaroma de los naturales de ella qué gentes eran los que de allí adelante… y dijéronle que era una tierra que siempre llovía.. y que los pueblos de la gente que por aquella tierra habían tenían casas largas donde cabían mil o dos mil hombres y que vivían todos allí dentro, y que era gente que andaba desnuda por ser tierra tan caliente.

– “Suma y Narración de los Incas” Betanzos,Capítulo XXVIII

Las tribus selváticas descritas al inca desde Caxaroma, que debió ser el límite entre la civilización y la selva virgen

A medidados de abril de 1538 partía la expedición y llegaba a un valle, probablemente a Viza como a 10 leguas del Cuzco donde permanecieron un mes y medio. Tomando el camino que se dice de Alelia (?) se internaron a las ásperas montañas del Cuzco. Nuetros aventureros penetraron hasta 30 leguas, con inmensas privaciones, por montañas espesas i soportando infinitas fatigas llegaron a Cajaroma, valles ardientes, donde descansaron i juntaron provisiones. Desde aquí enviaron adelante a algunos soldados a reconocer las inmensas rejiones que mas allá se destacaban, i volviendo después de algunos dias, dijeron éstos que era aún mas cerrada e intransitable la lejana tierra que abarcaron sus miradas

– Apuntes Históricos sobre don Francisco de Villagra, Domínguez Ríos (1907)

Dos relatos describen una misma ciudad: Cajaroma,y la sitúan a 40 leguas (Betanzos) y 30 leguas (Domínguez Ríos) adentrándose en dirección a la selva desde el Cuzco. La distancia real entre el Cuzco y Machu Picchu es de 28 leguas (114 kilómetros), se acerca mucho.  Además en ambos casos parece ser la ciudad más oriental antes de penetrar en la densa selva amazónica. Cajaroma sería una de las ciudades conquistadas por Pachacutec en su campaña hacia la Selva (el Antisuyo), quizás sus muros de piedra hayan reemplazado antiguas paredes de madera y cañas, y la disposición de sus casas sea originalmente de una avanzada tribu selvática. Si miramos bien, quizás hasta podamos ver dos “grandes casas” tan sólo separadas por un gran jardín, muy distinto al trazado de calles de la ciudad del Cuzco.

No sabremos el verdadero nombre de Machu Picchu hasta encontrar alguna nueva prueba concluyente, pero el camino pasará seguramente por descifrar fragmentos de crónicas o documentos antiguos que nos den nuevas pistas para dar con el nombre definitivo de la maravillosa ciudadela de Cajaroma.